Una verdad que los medios y la izquierda escondían: denunciaron a Michel Foucault por abusar sexualmente a niños en África

Esta semana trascendió una noticia que no sorprendió a nadie: el famoso filósofo, historiado y autor de izquierda Michel Foucault fue denunciado por pedófilo, y acusado de haber violado menores de edad por lo menos en una oportunidad en su estadía en Túnez.

El ídolo de la izquierda fue denunciado por su amigo el economista Guy Sorman en una reciente entrevista para el periódico británico Sunday Times donde estaba presentando su nuevo libro.

Según cuenta Sorman, los abusos los habría visto en su viaje a Túnez en 1969, en el pueblo de Sidi Bou Said donde Foucault se había asentado permanente: “Los niños le corrían detrás diciendo ‘¿Y yo? ¿Y yo? ¡Llévame a mí!’. Tenían ocho, nueve o diez años. Él les tiraba unos billetes y les decía ‘nos encontramos a las 22, en el lugar de siempre’, los abusaba sexualmente”, sostuvo y contó que en el país africano todos sabían lo que ocurría pero que a Foucault nunca se lo investigó por su relación con las altas esferas del poder tunecino.

El economista manifestó en la entrevista que al día de hoy se considera a sí mismo “moralmente sucio” por no haber denunciado la conducta del filósofo en su momento. “Foucault no se habría atrevido a hacer esto en Francia… No tengo dudas que había una dimensión colonial de todo esto. El imperialismo blanco estaba presente”, aseguró Sorman.
Sin embargo aclaró: “Lo que hacía Foucault con los niños pequeños en Túnez, que yo vi y me reproché siempre no haber denunciado, no me conduce a rechazar su obra, sino a mirarla en forma diferente”.

El economista franco-americano aclaró que no fue el único en ver estos actos aberrantes, si no que muchos periodistas y amigos sabían del comportamiento de Foucault pero que no hicieron nada al respecto y lo blindaron mediáticamente para no desprestigiar su literatura, muy venerada en los círculos de izquierda no solo en Francia si no que en todo el mundo. “Foucault fue el rey filósofo. Era y es como un dios en Francia”, concluyó.

Lo cierto es que Foucault siempre fue un defensor de la pedofilia, acto que él justificaba como “derechos individuales del hombre” pero, como buen izquierdista, ignoraba que los menores de edad no tienen la capacidad para dar consentimiento y por ende cualquier acto sexual con ellos es una violación.

Foucault, quien murió en 1984 a la edad de 57 años, mandó una carta en 1977 junto a otros intelectuales de izquierda al Congreso francés, pidiendo la abolición de la Ley de Consentimiento, que ya de por sí tenia un limite de edad muy bajo, a los 15 años.

La izquierda de los setenta, entre ellos Barthes, Derrida, Sartre, Simone de Beauvoir y el mismo Foucault, buscaba legalizar las relaciones sexuales con niños a partir de los 13 años, algo que no logró y llevó al filósofo socialista a irse a vivir a África para poder cumplir sus retorcidos y delincuenciales sueños sexuales.

Por aquella repudiable carta que envió al Congreso, Foucault fue invitado a un debate en la radio parisina junto al abogado Jean Danet y el activista a favor de los derechos LGBT, Guy Hocquenghem.

En aquél debate, Foucault hizo una terrible y repudiable apología a la pedofilia: “En términos generales: sí, es muy cierto, la sexualidad infantil existe, no volvamos más a esas viejas quimeras que nos hacían creer que el niño era puro y no sabía que era la sexualidad”.

“Nosotros los psicólogos, o psicoanalistas, o psiquiatras, pedagogos, sabemos perfectamente que la sexualidad del niño es una sexualidad específica, que tiene sus formas propias, sus tiempos de maduración, sus momentos fuertes, sus pulsiones específicas, igualmente sus latencias”, siguió relatando.

“Esta sexualidad del niño es un territorio que tiene su geografía propia donde el adulto no debe penetrar necesariamente. Es una tierra virgen, un territorio sexual ciertamente, pero una tierra que debe guardar su virginidad. Él intervendrá entonces como aval, como garante de esta especificidad de la sexualidad infantil, para protegerla. Y por otra parte, en cada caso particular, dirá: ‘he aquí un adulto que ha venido a mezclar su sexualidad con la sexualidad de un niño’. Tal vez el niño con su sexualidad propia ha podido desear a ese adulto, tal vez incluso ha consentido, tal vez él mismo ha dado los primeros pasos”, aseguró, en referencia a niños de tan solo 13 años.

Lo cierto es que Foucault se une a una larga lista de nombres que la izquierda reivindica pero que han sido denunciados como violadores y pedófilos seriales.

Entre los casos más recientes resalta el boliviano Evo Morales, de quien se reveló que mantenía relaciones sexuales durante su presidencia con una chica de tan solo 15 años. Esta chica se presentó ante la justicia en 2020 como su “amante” e incluso realizó viajes a Argentina en reiteradas ocasiones para estar con el exiliado ex presidente.

También está registrado el caso de Juan Domingo Perón quien con 62 años en ese momento mantuvo relaciones sexuales con la joven Nelly Rivas de 14 años tras la muerte de Eva Perón.
Lo único que queda es preguntarnos, ¿hasta cuándo seguirá la izquierda impunemente ideologizando y sexualizando a los mas chicos? ¿Cuántos más referentes de la izquierda cometieron o están cometiendo actos pedófilos y nosotros no lo sabemos?