La CGT no creyó las promesas de Martín Guzmán y va por un 40 por ciento de aumento

A comienzos de año, el ministro de Economía nacional Martín Guzmán había asegurado que la inflación del 2021 oscilaría entre los 29 y los 31 puntos porcentuales, de modo tal que los reclamos de aumentos salariales debieran ir en ritmo con dichos números. En aquel entonces, la mayoría de las principales entidades gremiales del país estuvieron de acuerdo en avanzar con pedidos acorde a lo planteado por el gobierno nacional, e incluso participar en las negociaciones a representantes patronales.
Sin embargo, con el correr del primer trimestre del año, las expectativas se derrumbaron rápidamente. La inflación promedio de los primeros tres meses del año se situó muy por encima de lo esperado y ocho consultores privados aseguraron que abril se encontrará en un rango de dispersión de entre 3.7 y 4 por ciento, lo que muestra que no existe la ralentización que el gobierno esperaba.

En efecto, para poder alcanzar un objetivo parecido a lo que prometió Guzmán, el gobierno de Alberto Fernández tendría que reducir drásticamente la inflación en los próximos 15 días, para situarla en el rango del 1.3 por ciento durante los ocho meses siguientes. Dada la imposibilidad de que esto ocurra, los consultores privados ubicaron las expectativas de este año en torno al 46 por ciento, unos 16 puntos por encima de lo esperado.
En consecuencia, los dirigentes gremiales que se reunirán en el llamado Consejo del Salario con representantes del gobierno, anticiparon que exigirán un aumento que oscile entre el 35 y el 40 por ciento, “para por lo menos acercarnos a la inflación y no perder tanto poder adquisitivo”.

Al respecto, el sector sindical se encuentra unificado en la intención de ir por este pedido, y sólo se debate internamente si se aceptará un pago en dos tramos o si exigirán además que se lleve adelante en una única cuota. Por otro lado, se incluirá un pedido de revisión en octubre, para calcular la pérdida del poder adquisitivo y corregir cualquier distorsión.
La central obrera anticipó que el sector empresarial se opondrá a ese monto y buscarán situarse en números más cercanos a los del gobierno. Sin embargo, adelantaron que no aceptarán nada por debajo de los 35 puntos porcentuales y que sólo se discutirán aumentos hasta el mes de octubre, a la espera de una nueva convocatoria del ministerio de Trabajo.