La Bundesliga se pone en cuarentena

La Bundesliga se ha puesto en alerta ante el aumento de casos positivos de covid, tanto en algunos clubes como entre la población alemana en general, que ha obligado al Gobierno de Angela Merkel a endurecer las restricciones para bajar la incidencia del coronavirus. La agrupación de clubes profesionales ha decidido imponer una cuarentena a los equipos de la primera y la segunda división para garantizar que puedan celebrarse las cuatro jornadas que restan de competición y evitar así nuevos aplazamientos ante la cercanía de la Eurocopa, que empezará el 11 de junio.

Los recientes contagios en el Hertha de Berlín y en otros tres clubes de segunda división han acabado de decidir a la liga alemana, la DFL, de que era necesario tomar medidas más contundentes para evitar cancelaciones. El Hertha ha tenido que posponer tres partidos y dejar de entrenar durante dos semanas por los casos positivos detectados en la plantilla, incluido el de su entrenador, Pal Dardai. Si se produjeran más casos, no quedaría tiempo para acabar la temporada antes de que empiece la Eurocopa.

El plan impulsado por la ejecutiva de la Bundesliga consiste en dos etapas. En la primera, todas aquellas personas incluidas en el programa regular de pruebas PCR, es decir, los jugadores, los cuerpos técnicos y personal de los equipos, deberán mantenerse aislados para evitar contactos externos. Solo podrán estar en sus casas con su familia, en la ciudad deportiva o en el estadio. Esta medida, considerada una semicuarentena, empezará a ser de obligado cumplimiento a partir del lunes 3 de mayo. Es una restricción similar a la que se puso en marcha cuando se reanudó la competición a final de la temporada pasada. La Bundesliga fue la primera de las grandes ligas europeas en regresar del confinamiento, en mayo del año pasado.

En una segunda etapa, a partir del 12 de mayo, los 36 clubes de Primera y Segunda deberán quedar completamente aislados en un campo de entrenamiento en cuarentena. Antes de entrar les harán una prueba PCR en las 24 horas anteriores. Una medida para garantizar el desarrollo de las dos últimas jornadas de la competición y que recuerda a la iniciativa de la NBA en julio del año pasado, cuando propuso reiniciar la competición con 22 equipos concentrados en el búnker de Disney World durante tres meses.

Alemania se encuentra en plena tercera ola de la pandemia y con una vacunación que avanza lenta por la falta de inmunizaciones. La incidencia acumulada es de 160 casos por 100.000 habitantes, por debajo de la española, que está en 232. La situación ha empeorado en el mes de marzo pese a que la mayoría de restricciones (como el cierre de la hostelería) siguen vigentes desde noviembre. A mediados de febrero la incidencia rondaba los 65. Las sociedades médicas de cuidados intensivos han alertado de que las UCI de los hospitales están cada vez más llenas y sometidas a demasiada presión. “Es necesario reducir los contactos”, repite el ministro de Sanidad, Jens Spahn, en cada comparecencia.

Así lo aplicará la liga alemana, que asegura en un comunicado que las excepciones estarán muy controladas. Por ejemplo, si alguna persona tiene que abandonar el campo de entrenamiento por razones personales o profesionales -usa el ejemplo de los médicos del equipo- solo podrán volver si toman medidas de precaución como hacerse un test rápido de antígenos justo antes de incorporarse de nuevo. El comité ejecutivo de la DFL informó a los clubes en marzo de que se estaba planteando poner en marcha este sistema, que hoy finalmente ha anunciado. A partir del 12 de mayo los jugadores y el cuerpo técnico de todos los clubes de primera y segunda división solo podrán estar en contacto entre sí.

El Bayern Múnich es el actual líder de la Bundesliga, con 71 puntos, diez más que el segundo clasificado, el Leipzig.