El Peque se hizo gigante en el Masters 1000 de Miami

Después del golpe que significó la rápida eliminación en Acapulco, donde llegaba luego de la consagración en el ATP de Buenos Aires, Diego Schwartzman dio vuelta la página y comenzó a trabajar de cara al Masters 1000 de Miami, en búsqueda de su primer título de esta categoría y de su primer trofeo en tierra estadounidense. Y en su debut, el Peque no falló.

El argentino, nueve del ranking ATP y quinto favorito, necesitó sólo dos sets para vencer al japonés Yasutaka Uchiyama, en la segunda ronda del torneo. Fue por un doble 6-3 en una hora y 22 minutos de juego. Si bien el 110 del mundo se mostró agresivo desde su servicio, Schwartzman jugó en un alto nivel y aprovechó 4 de las 9 chances de quiebre que tuvo para marcar la diferencia y quedarse con el partido.

Ya en la tercera ronda del torneo, que reparte 4.300.000 dólares en premios, ahora el Peque irá frente al francés Adrian Mannarino 36º del ranking, quien este sábado venció al serbio Miomir Kecmanovic por 6-3 y 6-4. Para Schwartzman esta es su octava participación en Miami, donde nunca pudo superar esta instancia. Pero el Peque quiere seguir haciendo historia y va por más en tierra estadounidense.