Anunciarán un aumento en torno al 41,5% de la pobreza en la última parte de 2020

No hay dudas de que el piso de pobreza tras la pandemia creció. Para conocer con precisión la escala del problema, el Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) informará el miércoles el índice de pobreza e indigencia correspondiente al segundo semestre de 2020. De esta forma, se conocerá por primera vez el aumento total en 2020 del grupo de personas que no tienen acceso a alimentos y servicios básicos.
El último número oficial que se conoce fue de 40,9% y corresponde al primer semestre de 2020, en el que hubo un primer trimestre con pocos días de restricciones a la circulación y, un segundo trimestre completo con Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO). La tasa de pobreza pre-pandemia era de alrededor de 35%.

“En base a la información sobre el mercado laboral que publicó INDEC la semana pasada, mi impresión es que la tasa de pobreza va a dar en torno al 41,5%”, explicó a El Cronista Leopoldo Tornarolli, economista e investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS).
Este dato se ubicaría un poco más arriba que el último número oficial, pero por debajo del máximo que habría alcanzado en el semestre ‘intermedio’ entre abril y septiembre, que por la información disponible, según el especialista consultado, tuvo aproximadamente un pico del 43%.

En el segundo semestre -compuesto por dos trimestres sin cuarentena estricta- a comparación de la primera parte del año creció el empleo. Hubo un puesto de trabajo más cada 100 habitantes: “el potencial efecto de más empleo, creo que va a ser más que compensado por la caída en la calidad del empleo, con más cuentapropismo informal y, por la caída en los ingresos reales de quienes están ocupados”, aclaró Tornarolli.
Más allá de que el nivel de actividad mejoró sobre el final del año pasado, el director del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, resaltó que este efecto se vio contrarrestado por el avance de la inflación.

Actualmente, una familia en Argentina necesita $57.997 para no ser pobre. Esta canasta aumentó un 21,6% en el segundo semestre de 2020, en paralelo a que muchas familias de los sectores más vulnerables vieron disminuido o perdieron por completo sus ingresos. La canasta básica alimentaria, que se utiliza para medir la línea de indigencia, experimentó un aumento aun mayor, de 23,5% en la segunda parte del año.
Argentina en los últimos diez años no logra reducir el avance de la pobreza, cuando la gran mayoría de los países de la región sí lograron hacerlo. El consenso entre especialistas es que las dos vías para lograrlo son: el crecimiento económico y la reducción en la desigualdad de los ingresos.

“La forma más rápida de reducir la pobreza es mejorar la redistribución del ingreso mientras el país crece. Sin crecimiento es difícil que ocurra y en los últimos 10 años Argentina tuvo más años de caída de la economía que de crecimiento. La consecuencia es que el producto per cápita actual es significativamente menor al que teníamos años atrás”, concluyó el economista del CEDLAS.